Un libro que no te puedes perder: Leyendas Bolivianas (Juvenil)

Un libro que no te puedes perder: Leyendas Bolivianas (Juvenil)

6 Octubre, 2025

Leyendas Bolivianas: Relatos inspirados en leyendas tradicionales

Por Mariana Ruiz Romero

Es digno de celebrar que se regrese a alguna forma de premiación, -seguida de publicación- en pro de las letras infantojuveniles. Hasta el 2019 se contaba con al menos unos cuantos concursos promovidos desde editoriales y alcaldías, y tras nuestro descalabro, quedaron apenas un par. Existe un solo concurso nacional que publica un libro entero de cuentos y una novela juvenil por año, con el aliciente económico al autor, por parte del Grupo Editorial La Hoguera.

Quien inició con la premiación nacional de literatura infantil, el año 2007, fue Santillana. Es una alegría que recupere, a través de un concurso de relatos inspirados en nuestra riquísima tradición oral, esta tradición que fomenta la literatura de calidad y nos permite conocer a autores nuevos y leer producciones de autores consagrados bajo una propuesta novedosa.

Leyendas Bolivianas es el resultado de la convocatoria al I Premio de Narrativa Juvenil Soy Loqueleo 2024 (hay también una recopilación infantil) y presenta cuatro cuentos inspirados en leyendas nacionales.

El primer lugar lo ostenta Mauricio Rodríguez con un relato moderno, pleno de imágenes llenas de referencias a superhéroes y películas, donde la protagonista de “Nueva Era” ha perdido la voz. En términos andinos, ha perdido su ajayu, su alma, cuando su mejor amiga fallece. Desde que se despidió de ella en el hospital, no ha vuelto a abrir la boca. Usa apenas un bolígrafo y una libreta para transmitir sus frases deliciosas por lo lapidarias y sarcásticas. Como toda adolescente, hace sufrir mucho a su mamá con sus observaciones y argumentos.

La trama transcurre agitada en un momento de álgida confrontación, precisamente en 2019, y se presenta como una mini road movie o película de carretera, cuando la mamá quiere ir al rescate del padre y salir de La Paz en una peta (esos Volkswagen tan típicos), sorteando bloqueos y problemas, para tratar de llegar hasta la lejana Chiquitanía. A medio camino, en pleno altiplano, la protagonista encontrará referencias a la Miqhala (devora almas) y una clave para recuperar su voz y su atribulado corazón.

 Rodríguez también ha sido merecedor del Franz Tamayo este año, en relatos para adultos, y le deseamos que siga escribiendo para jóvenes, un segmento desatendido de la literatura nacional.

En segundo lugar está el consagrado César Herrera (quien también está presente en la recopilación infantil con un relato sobre el duende), con una precisa, -y preciosa-, rendición de un relato sobre un fantasma muy popular en: “Así habla la viudita”. Esta descripción nostálgica y vívida de las ciudades de fines del siglo pasado, con carruajes, velas de sebo, pobreza y relaciones de servidumbre, nos invita a adentrarnos en un mundo lejano donde el tiempo, la inmortalidad y la triste vida de las mujeres pobres se aúnan.

El tercer lugar “Devolveme mi palabra” de Raquel Balcázar es un acertado recuento de un clásico: el condenado. En este caso, una mujer ha muerto antes de poder casarse, en un vallecito donde aún no llegan ni los caminos asfaltados ni las telecomunicaciones. Cómo el pueblo se ha convertido en un desolado páramo donde todos temen ir a la calle y cómo se soluciona el conflicto, recupera con maestría los cuentos que se contaban alrededor del fuego, en las noches, acerca de embrujos y aparecidos.

Finalmente: “Mi nombre es Urutaú” de Mariam Mocobono es un relato basado en las leyendas guaraníes del guajojó, un ave misteriosa que, con sus lamentos, hechiza la Amazonía. Una princesa, una traición, una muerte y un desolador final nos llevarán a través de la vida de un grupo de habitantes de la selva, en un testimonio acerca de los amores imposibles, la ambición y sus consecuencias.

Aguardamos con emoción la nueva convocatoria de Loqueleo, para seguir sembrando palabras, que tanta falta nos hacen.

Leyendas Bolivianas (juvenil). Varios autores. Ilustración de tapa: Adriana García. Loqueleo Santillana. Santa Cruz de la Sierra, 2025.

 

Compartir en:

Comentario