VUELAN VUELAN 155: La Sirenita de Hans Christian Andersen (R. Guzmán). XII Premio Hugo Molina Viaña (ABLIJ). Leyendas con sabor (C. Loureiro). Diario de un Kabutomushi (I. Mesa)

Comité editorial:
Isabel Mesa
Liliana De la Quintana
Mariana Ruiz
► Distinción de la Comisión de Fomento a la Cultura Herrmann de La Paz (2009)
► Distinción del Gobierno Autónomo Municipal y Oficialía Mayor de Culturas de La Paz (2013)
► Premio Nacional y Latinoamericano de Literatura Infantil y Juvenil "Hormiguita Viajera", Biblioteca Madre Teresa de Calcuta, Buenos Aires (2013)
► Reconocimiento de la Cámara Departamental del Libro de Santa Cruz (2016)
► Reconocimiento del Espacio Simón I. Patiño de La Paz (2016)
► Distinción de la Gobernación de Tucumán (2018)
► Mención especial Fondo Editorial Municipal "Pensamiento Paceño" del Gobierno Autónomo Municipal de La Paz, a trabajos de investigación de la Academia (2019)
 

Vuelan vuelan cumple 16 años de vida
(2009 - 2025)




























La sirenita
Hans Christian Andersen
Ilustración de Edmund Dulac

Vuelan vuelan es un boletín bimensual dedicado a la literatura infantil y juvenil que tiene como objetivo llevar artículos, entrevistas, reseñas de libros, notas sobre ferias, congresos y presentaciones de libros a escritores, ilustradores, docentes, psicólogos, pedagogos y personas interesadas en el tema.

Vuelan vuelan pretende ser la plataforma que dé a conocer a los autores bolivianos y extranjeros con su literatura y forma de pensar. Quiere ser una revista mediadora, que comunique los acontecimientos más importantes relacionados con la literatura infantil y juvenil. Desea ser portavoz de artículos interesantes sobre el tema infantil que enriquezcan la formación teórica de nuestros lectores. Pero, sobre todo, quiere ser un enlace nacional de la literatura infantil boliviana.

Vuelan vuelan también abre sus puertas a opiniones, comentarios y material que puedan hacernos llegar los lectores para que este boletín sea un punto de encuentro de la literatura infantil y juvenil capaz de unir a todo el país en favor de nuestros niños y jóvenes.

A todos nuestros lectores:

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La Sirenita de Hans Christian Andersen

 

                                                                                                                       

Rosalba Guzmán Soriano
                                                                                                                             

20 de agosto de 2025

Todos los escritores, en algún punto, hablamos inevitablemente de nosotros mismos en nuestras escrituras. Hablamos de hechos, de sueños, de pesadillas, de situaciones que conmueven nuestras vidas. Hablamos, o mejor, escribimos sobre nosotros sin saber. A veces, sin siquiera sospecharlo, otras veces sí lo hacemos conscientemente ocultos en el disfraz de nuestros personajes, al modo de los sueños. Nuestros textos son un artificio que esconde algo de la verdad del inconsciente.

Pensemos en los cuentos infantiles de Andersen: un niño pobre, que en épocas de hambre tuvo incluso que pasar días debajo un puente y hasta mendigar como la niña de los cerillos. Un hombre talentoso y reconocido, pero poco atractivo, un patito feo que para existir y merecer amor y reconocimiento debió dejar de ser pato y convertirse en un cisne.  Una Sirenita que pierde su objeto más preciado: su voz, como Andersen que, siendo cantante de ópera, quedó sin esa voz debido a sus carencias económicas y al advenimiento de la pubertad.

Manuela Malasaña, citando a Botello, afirma: “El cuento es lo que más se aproxima a la realidad subjetiva (...) puede constituirse como manera de soportar lo que resulta difícil de alejar” (Malasaña, 2010). El sello del escritor es su propia subjetividad. Pero, como no se trata de poner al autor en el diván, porque no nos corresponde, hoy nos vamos a referir a la “Sirenita” de Hans Christian Andersen y a los efectos de la palabra en la literatura infantil. Hablaremos concretamente de este cuento y los desfiladeros por los que la adolescencia reinicia el camino hacia el deseo, pese a saber que puede ser arduo e intrincado.

El Otro

El Otro, con mayúscula desde la teoría lacaniana, es la alteridad del lenguaje, los decires, los predicados paternos, la concepción del bien y del mal que antecede al infante antes de su llegada al mundo: se refiere al conjunto de significantes inmersos en la cultura de la época y, de manera particular, en la familia en la que un niño nace y es esperado. Es la cuna simbólica que lo recibirá en la vida dándole una existencia singular.

El romanticismo europeo es una corriente cultural que transcurre entre fines del siglo XVIII y el XIX un movimiento pendular que se va de un extremo al otro. Los principios que lo rigen se basan en la exaltación de lo subjetivo, los afectos, la sensibilidad sin orillas, la imaginación, la intuición y en la ruptura de límites en cuanto a la creatividad dando paso al valor de lo original y genuino. La Sirenita nace de manos de su autor en el contexto del romanticismo. Son características de la época: las pasiones desbordadas y melancólicas, los amores imposibles, el goce del sufrimiento que lleva al descalabro o la muerte. Esta época es considerada la adolescencia de la historia, por su carácter rebelde ante los cánones establecidos en el periodo neoclásico que lo antecedió, en que el Otro marcaba como ideal la exaltación de la razón, el intelecto, la lógica y la objetividad.

Desde este color emocional, el romanticismo recupera los mitos y leyendas, dándoles una nueva versión. Si bien hay una rebeldía frente a la religión católica cuyo poder en la Edad Media no tuvo límites, al mismo tiempo se la sostiene desde la represión, la culpa, la idealización del alma y la trascendencia espiritual. Esto explica por qué el Otro que habita las aguas familiares de la Sirenita, es un Otro conservador y moralista.

Cuenta Andersen que en las profundidades del mar vivía un rey viudo con su madre y sus cinco hijas huérfanas. Todas esas mujeres, así como el rey, tenían cuerpo humano y cola de pez. Habitaban un reino maravilloso y profundo junto a los peces en un mar muy particular:

un mar muy profundo, demasiado profundo, para que ningún ancla pueda llegar al fondo, y serían precisas un gran número de torres de iglesias, puestas las unas sobre las otras, para llegar del fondo a la superficie. Y allí, en aquellas profundidades, es donde viven las sirenas (Andersen 1837).

Este mar es el mar familiar, con sus reglas, sus instituciones, sus prejuicios y sus propias creencias, entre las cuales la religión católica con la marca del medioevo impone su ley.  Esa sirenita vivía en el fondo de las aguas familiares. Pesa en las profundidades un gran número de torres de iglesias, puestas las unas sobre las otras, para llegar del fondo a la superficie. Las hijas del rey no deben aspirar a salir a la superficie, y de hacerlo, deberán asumir el peso de las innumerables torres de la iglesia que cae sobre su reino. La Ley que no autoriza el goce sexual. Se trata pues de una familia que está compuesta de medias mujeres y un rey tritón. Pese a su belleza, como lo afirman las leyendas danesas, las sirenas son peces de la cintura para abajo, pero tienen el don de sus voces enigmáticas para la seducción. Este rey no tiene una mujer, la suya está muerta, pero tiene madre, y cinco hijas, todas sirenas igual que él. Es rey, padre e hijo.

 

La sexualidad prohibida

Como dijimos el rey del mar era un viejo y sabio tritón.  En la mitología griega, Tritón era una divinidad, hijo del rey Poseidón. Es representado tocando una caracola como trompeta. Tritón es la voz del padre que convoca a sus súbditos, la que llama a sus hijas, la voz que sentencia lo que es y no es posible en el reino de las aguas. Tritón encarna al padre que estructura el mundo de la Sirenita. Es un padre que debería darle las claves sobre el amor y el deseo, por fuera de los afectos familiares. Este padre debería dejar a sus hijas crecer y, al tiempo en que estén listas para salir del mundo de las aguas familiares, dejarlas buscar por fuera de ellas a un hombre a quien sea posible amar y desear. Pero, para eso tendrían que dejar de ser sirenas y convertirse en mujeres con todos sus atributos femeninos. Es decir, dejar las profundidades del mar. Este rey sin embargo más bien es una especie de “toda madre” las quiere ninfas, niñas eternas habitando su reino por siempre, lo cual es posible, excepto por el deseo de la menor de sus hijas, que sueña con ser una mujer.

 

Cada una de las princesitas tenía en el jardín su rinconcito donde podía excavar y plantar como quisiera. Una daba a su macizo de flores la forma de una ballena; otra prefería que se pareciese a una sirenita. Sin embargo, la más joven hizo el suyo redondo, como el sol, y no había en él más que flores rojas como el astro rey (Andersen 1837)

 

La más joven pone su jardín en un círculo representado por el astro rey, da a pensar en el contexto de las identificaciones paternas, sin embargo en la mitología danesa (s/r, enero 2025), el color rojo representa energía, pasión y la dicotomía de conceptos como la vida y la muerte, el amor y la guerra.

 

 sus hermanas adornaban sus pequeñas posesiones con los más extraños objetos cogidos de los barcos hundidos (…) ella no quería tener, aparte de las flores rojas que recordaban al sol de las alturas, más que una hermosa estatua de mármol: era un delicioso joven tallado en la clara y blanca piedra, que había caído al mar a causa de un naufragio (Andersen 1837)

 

El objeto con el que sueña esta sirenita, no pertenece a su mundo infantil, es la estatua de un hombre que le sabe delicioso como si fuera un manjar que le apetece. Su sexualidad está jugada, y el rey no sabrá qué hacer con eso.

 

Tiempo de ser una mujer

Sentencia la abuela, que es la que sabe sobre su progenie, que al cumplir sus nietas los quince años, edad para ser una mujer, el rey le permitiría a cada una como regalo, subir a la superficie para ver el mundo de los humanos. Aparentemente las cuatro primeras no tienen problemas, pero la más pequeña expresa su anhelo de subir a la superficie y conocer el mundo de los hombres. Este rey va a cumplir su promesa a medias cuando la más pequeña cumpla los quince. Al llegar el día, el padre lo hace con las recomendaciones necesarias para que no se deje seducir por la belleza de ese otro mundo: recuerda que el mundo de arriba, no es el nuestro —le dijo a la menor de sus hijas— solo podemos admirarlo, somos hijos del mar y no tenemos alma como los hombres (Andersen, 1837).

El padre sentencia el peligro que acecha e instaura el deseo a partir de su prohibición: sé prudente, no te acerques a ellos, sólo te traerían desgracias. Así, este tritón autoriza y no autoriza, brinda a medias el permiso para la separación. Para que su sirenita que está dejando la infancia se convierta en una mujer no debe correr el riesgo de morir en el intento: quedarse en medio camino la condenará precisamente a ello.

Para el rey, es posible que sus hijas puedan ver el cielo, las estrellas, la inmensidad del mundo por fuera del seno familiar; pero la sexualidad, la pasión, el amor hacia los hombres, será un presagio de desgracia.

Así la Sirenita, la más bella de todas con el don de la voz más hermosa de ese universo marino, va al encuentro de su destino: la elección ineludible de la privación, que convertirá un amor posible en un amor no correspondido, ese que la llevará al infortunio.

Cuando la Sirenita sube a la superficie, visualiza una nave en la que los marinos vitorean a un príncipe que cumple 20 años, es decir, a un hombre. Cómo me gustaría hablar con ellos, piensa, pero al decirlo mira la larga cola cimbreante que tiene en lugar de piernas, un atributo femenino humano imprescindible para seducir a los hombres, y se siente acongojada.

jamás seré como ellos  piensa. Luego al ver al príncipe homenajeado, relata el autor, la Sirenita siente que no puede dejar de mirarlo y una extraña sensación de alegría y sufrimiento le oprime el corazón.

Otra vez son sentimientos polares para la Sirenita : alegría y sufrimiento. La alegría de sentirse mujer estará por siempre acompañada del sufrimiento de no poder acceder a ese deseo por no serlo.

Más tarde un cambio en el clima, una terrible tormenta provoca el hundimiento del barcoUna terrible tormenta que acontece cuando la niña tiene la evidencia del llamado de su deseo. La adolescencia adviene como una marca en su destino falaz.

la Sirenita, pese a que gritó y gritó para advertirles sobre el peligro, no pudo ser escuchada, afirma el autor.  Ella, la de la voz cautivadora de las aguas armoniosas del mar adentro; en la superficie, frente al peligro que se avecina, su propio deseo emergente, no puede ser escuchada. Al mismo tiempo, no puede escuchar la voz de las advertencias: es ella quien no debe escuchar las resonancias de su propio cuerpo.

El joven capitán había caído al mar, el mar de sus pasiones imaginarias, y la Sirenita lo busca en esas aguas para socorrerlo. La estatua de su jardín, se convertía en realidad. Dice el autor De improviso, milagrosamente, lo vio sobre la cresta blanca de una ola cercana y de golpe lo tuvo en sus brazos.

Esa fantasía de la Sirenita marca un antes y un después en el destino que elige para sí misma. Es el mar de sus pasiones que le entrega al príncipe en los brazos, pero está inconsciente, dormido, sin posibilidad de verla y corresponder a su amor. Así cumple con la ley del Padre a la vez que la incumple. El autor protege a su protagonista. El joven inconsciente es llevado hasta la superficie y ella se queda frotándole las manos y dándole calor con su cuerpo. Nada más sensual e inaugural de lo que ese hombre le inspira. Le da calor con su propio cuerpo de sirena, un cuerpo que es y no es el de una mujer, pero la voz sin palabras de la Sirenita, lo que su naturaleza tiene para el amor y la seducción, es lo que queda impreso en la piel de ese inconsciente príncipe.

A la hora de la verdad, el goce de su propia privación lleva a la sirenita a retroceder y esconderse. Son tres bellas jóvenes que lo descubren en las orillas. Cuando el joven príncipe abre los ojos, ve a una de ellas y piensa que fue quien lo salvó. Piensa la Sirenita que en aquella playa que había dejado detrás suyo había dejado algo de lo que nunca hubiera querido separarse (…)Oh, qué maravillosas habían sido las horas transcurridas durante la tormenta, teniendo al joven entre los brazos, sin embargo, sabía que era ese un amor sin esperanza porque ella, la Sirenita, nunca podría casarse con un hombre (Andersen 1837)

Así es como, pese a desobedecer la ley paterna, fracasa en el intento y finalmente la asume. Sólo le es permitido acercarse a las orillas del deseo, pero nunca avanzar más allá de la prohibición. La prohibición entonces no es la del incesto de la cual habla Freud, no significa, “no desearás a tus objetos primarios, dejarás tu familia nuclear y te convertirás por fuera de la familia en una mujer para un hombre”. No es el mandato de explorar otro territorio dónde realizar su fantasía femenina. Por el contrario, el mandato de este padre tritón es el de no dejar las aguas marinas que la aprisionarán en un infantilismo carcelario.

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              Isabel Mesa Gisbert recibe
                                                          Premio "Hugo Molina Viaña"                                                     

                                                                                                                           

Academia Boliviana de Literatura Infantil y Juvenil

      15 de septiembre, 2025

En la ciudad del llimani, el día jueves 4 de septiembre de los corrientes, en las instalaciones de la Fundación Simón I. Patiño, en un ambiente grato y agradable, se llevó a cabo el acto solemne de entrega del XII Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil “Hugo Molina Viaña” (versión Bicentenario) con la presencia de los hijos de Molina Viaña y la organización de la directiva de Comité de Literatura Infantil y Juvenil La Paz.

Se presentó un programa especial sobre la creación del Premio desde 2013 a la fecha, amenizado con interpretaciones musicales. Se procedió a la lectura del curriculum vitae de la galardonada a cargo de la presidenta de CLIJ-LP, la profesora Patricia Monje, luego de la lectura del acta del jurado calificador se realizó la entrega del certificado del Premio y la estatuilla quirquincho “Martín Arenales” en la versión Bicentenario 2025, a la destacada escritora Lic. Isabel Mesa Gisbert, quien hizo una relación de su vida y obra dedicada a niños y jóvenes bolivianos.

Se hizo también la entrega de un ejemplar de la nueva edición de la obra Vicuncela de Molina Viaña a la escritora, quien, junto a Mariana Ruiz, ha impulsado esta nueva edición de la Editorial La Hoguera.

Isabel Mesa Gisbert nació en La Paz en 1960. Licenciada en Ciencias de la Educación y escritora de literatura infantil y juvenil. Maestra del ciclo primario desde hace muchos años; autora de módulos de aprendizaje en la Reforma Educativa Boliviana de 1994 y editora de libros de texto para niños y en la antología de literatura infantil La magia de la Lectura de Editorial Santillana.

Es fundadora y presidenta de la Academia Boliviana de Literatura Infantil y Juvenil 2006-2010. La preside para la gestión 2023-2027. Ha creado la primera página web sobre literatura infantil boliviana en el año 2009 (www.ablij.com) y dirige el primer boletín virtual "Vuelan vuelan" sobre literatura infantil que hay en el país. Participa como expositora en varios Congresos y Seminarios de Literatura Infantil tanto dentro como fuera de Bolivia y tiene varios trabajos de investigación publicados dentro y fuera de Bolivia sobre literatura infantil.

















Sus obras literarias están basadas en el patrimonio cultural boliviano y latinoamericano y se publican en Santillana-Bolivia, Gisbert y Cia-Bolivia, Grupo Editorial La Hoguera-Bolivia, LOM-Chile, Kumon-Brasil, Santillana-Venezuela, Santillana-Paraguay, Grupo Editorial Norma Ecuador y Grupo Editorial Norma Perú entre otras editoriales.

Es autora de la Historia de la literatura infantil y juvenil de Bolivia, editada por Gisbert el año 2019.

Sus libros reciben premiaciones nacionales e internacionales desde 1995. Destaca que la Pluma de Miguel ganó el primer premio en el concurso andino "ENKA" de Literatura Infantil (Colombia); Trapizonda fue postulada entre las mejores obras de literatura juvenil de habla hispana por el Banco del Libro de Venezuela (2007) e incluida en la Lista de Honor del IBBY en (Copenhagen, 2008).
La pluma de Miguel, La Turquesa y el Sol y El revés del cuento fueron seleccionados en el libro "300 Libros Iberoamericanos para niños y jóvenes, recomendados por el Plan de Lectura". Ministerio de Educación de Argentina (2011).

El año 2016 la autora obtuvo un reconocimiento a la trayectoria literaria por el Gobierno Autónomo Municipal de La Paz.

Origen del Premio LIJ Hugo Molina Viaña


Creado el 19 de abril del 2013 en ocasión de la V Feria Nacional del Libro Infantil y Juvenil por el Comité de Literatura Infantil y Juvenil de Oruro con el apoyo del Colegio Alemán, según el acta de creación ante la necesidad de “reconocer, valorar y premiar la labor infatigable de quienes se dedican al difícil arte de escribir para niños y jóvenes en Bolivia” (Art. Primero); considerando “Que en la historia de la literatura orureña, brilla con luces propias el nombre de Don Hugo Molina Viaña, pionero de la Literatura Infantil y Juvenil en Oruro y Bolivia. Motivo por demás suficiente para designar con su nombre cualquier reconocimiento a quienes siguen su senda y la de otros grandes escritores para niños” (Art. Segundo).

Esta distinción bastante significativa reconoce la trayectoria del escritor (a), marcada por la entrega incondicional de su vida a la noble tarea de producir literatura para niños y jóvenes, además de motivar y estimular la creación literaria, consiste en un diploma y la estatuilla “Martín Arenales”, figura emblemática del quirquincho orureño, en el que se inspiró el profesor y poeta Hugo Molina Viaña para su obra poética Martín Arenales (1963). Este simpático personaje, sosteniendo entre las manos un libro, fue adecuadamente representado en la obra escultórica del artista orureño Wilson Zambrana Delgado.

 

 

Cuadro de Honor

En el 2013 se entregó una plaqueta, de manera póstuma y por única vez, a la escritora Gladys Dávalos (Oruro) y a partir de 2014 hace su aparición la estatuilla del quirquincho “Martín Arenales”, entregada a Velia Calvimontes Salinas (Cochabamba), el 2015. A Nilda Castrillo de Varas (Tarija), 2016. A Elda Alarcón de Cárdenas (La Paz), 2017. A Aida Soria Galvarro (Cochabamba), 2018. A Cristóbal Corso Cruz (Potosí), 2019. A Maricruz Alvarado Nava (Sucre), 2020 debido a la pandemia del covid-19 no se hizo entrega. El 2021 a Fanny Moreno Vda. de Díaz (Santa Cruz). El 2022 a Liliana de la Quintana (La Paz). El 2023 a Norma Mayorga (Cochabamba). A Lourdes Pizarroso Saravia (Potosí),2024. A Isabel Mesa Gisbert (La Paz) 2025.

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Jaleo en red 2025

 
18 de septiembre de 2025
 
Jaleo en red 2025Formación virtual profesional de especialización en libros infantiles.

Felipe Munita-Gonzalo Orzayún-Ana G. Lartitegui-Sergio Andricaín-Silvia García Esteban-Mar Benegas- Nadia Altamirano- Micaela Chirif

2 meses

De octubre a diciembre de 2025

Gratuito

Matrícula abierta durante todo el proyecto

Una vez finalizada la sesión en directo solo podrá visualizarse durante 96 horas

Matricúlate aquí



Leyendas con sabor

por Carolina Loureiro
Miembro de la Academia Boliviana de LIJ

 

Leyendas con sabor, la última publicación de Liliana De la Quintana, contiene diez relatos que provienen de la tradición oral, y que, gracias a la escritura, llegan a todos nosotros para invitarnos a entrar en un espacio antiquísimo, pero siempre nuevo. Ahí, tenemos la posibilidad de leer, o de escuchar, las historias que, de una manera maravillosa, mágica o fantástica, nos presentan el origen de los alimentos.

Estas leyendas o relatos ficcionales nos constituyen como seres humanos, pero, sobre todo, como comunidad. Frases tan escuchadas, y al mismo tiempo tan entrañables, como “Cuenta la leyenda”, “En tiempos muy lejanos”, o “Cuentan los que saben”, nos atraen como un imán y nos remiten a esa historia de larga duración en la que, a través de la palabra, hemos intentado explicar el origen de tantos seres.

Y es que, como afirma Homero Carvalho, las leyendas (y también los mitos) son una especie de memoria soñada que tiene que ver con lo que imaginamos y creemos, con lo que habita en nosotros y nos da sentido de pertenencia.

Asimismo, esas frases que están al principio de los relatos, nos convocan a la escucha. No solo de quien recupera y transmite las leyendas, sino también de los seres no humanos, a quienes otros han escuchado previamente para poder imaginar su nacimiento y contarlo.

Justamente, son las historias de esos seres y de esos frutos, las que nos presenta Liliana en Leyendas con sabor. Y nos las presenta para que entremos a ese mundo mágico capaz de expandir nuestro imaginario.

Allí podremos conectarnos con las estrellas y el espacio del cielo donde los dioses cultivaban la quinua; o vislumbrar a mama sara y a sus pequeñas mazorcas vestidas de múltiples colores. En ese mundo, nos encontraremos también con la hoja sagrada entregada por el gran Inti para sostener la fuerza; y con las pequeñas piedras pobladas de ojos que, tras ser arropadas con aguayos y luz de luna, despertaron como flores que escondieron sus frutos o papas bajo la tierra.

Después de andar por los Andes, las leyendas de este libro nos llevan a las tierras bajas de Bolivia para descubrir que la yuca nació de un juguete de madera perteneciente a una niña extraviada en el bosque; y que el maní surgió del dedo meñique de la Luna. También los valles nos entregaron el ají, renacido del espíritu de los pájaros caídos por la acción de jóvenes cazadores.

Finalmente, con el libro navegamos hacia otros continentes. En África, paseamos por Etiopía, para descubrir el aroma del café, preparado con los granos probados por cabras locas, descubiertos por un joven pastor, y tostados por un monje sabio.

Y en Asia, las leyendas nos presentan a los granos de arroz surgidos de las lágrimas de una niña buena. Y nos muestran las semillas de trigo que un joven encontró en sus zapatos, después de perder la competencia con los gigantes que acaparaban el cereal en sus tierras.

Sin duda, las Leyendas con sabor nos convocan a la mesa compartida. Y nos invitan a cuidar y a proteger a ese gran ser, hoy amenazado, al que llamamos Madre Tierra. Ese ser que, desde su vientre, sigue entregando lo que sostiene la vida entera.

Leyendas con sabor Liliana De la Quintana. Loqueleo, Santa Cruz de la Sierra, 2024.

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Diarios de un Kabutomushi en Bolivia
de Mariana Ruiz

 
por Isabel Mesa Gisbert
Miembro de la Academia Boliviana de LIJ

8 de septiembre de 2025

Mariana Ruiz nos sorprende con una nueva novela que tiene como personaje a Rompefocos, el mismo de Aventuras de un escarabajo en Japón, quien regresa a Yungas, su lugar de origen, junto a su pareja Abril. Esta segunda parte, Diarios de un Kabutomushi en Bolivia, tiene que ver con la migración de los japoneses, quienes en 2024 celebraron 125 años de su llegada a nuestro país. Muchos llegaron a principios del siglo XIX para trabajar en la recolección de caucho y en la minería para luego desplazarse hacia la Amazonía.

Lo primero que uno se pregunta como lector de esta obra es el significado de la palabra “Kabutomushi”. Esta se refiere a insectos con cabeza de casco o al escarabajo rinoceronte que es una especie endémica de Bolivia que está en peligro de extinción, ya que estos son capturados por coleccionistas o para ser parte de peleas clandestinas entre escarabajos. El nombre común que tienen estos insectos es Rompefocos, nombre que utiliza Ruiz para el protagonista de ambas novelas.

La trama de su segunda novela hace referencia a la llegada de los japoneses a la zona de Riberalta, evento que se transmite al lector a través de la aventura de los escarabajos en su viaje desde Japón hasta la amazonía boliviana.

Rompefocos caminaba muy distraído por el campo cuando una avispa lo atrapa y se lo lleva para alimentar a sus crías, pero Rompe logra huir. Sin querer, cae en un sitio mágico que lo traslada a principios del siglo XX sin que él se dé cuenta. Este lugar mágico “era una pared invisible y delgada que se abría de cuando en cuando en la selva y que conectaba con lugares remotos y tiempos distintos”.

Rompe había llegado a Riberalta donde Kitaro, un escarabajo con casco, entrenaba a varios escarabajos rinoceronte. Rompe no comprendía dónde estaba hasta que por fin se entera de que ese era el campamento Okinawa donde lo escarabajos convivían con las hormigas Cepe para cuidarse mutuamente de las malvadas avispas. Rompe había llegado, sin querer, a los inicios de la comunidad de escarabajos japoneses en la amazonía. En todo este relato, Rompefocos va conociendo y comprendiendo esa hermosa convivencia de la comunidad japonesa para sobrevivir durante tantos años tan lejos de su país de origen.

La obra está escrita en tercera persona y con un lenguaje sencillo; sin embargo, los capítulos de la aventura del protagonista se intercalan con el diario de Kitaro, el maestro de la comunidad, quien relata en primera persona cómo había llegado a Riberalta prendido al kimono de Omi. Kitaro no solo cuenta su viaje, si no también esa sensación de miedo al estar en un sitio desconocido lleno de criaturas extrañas:

 

Al principio, nuestra comunidad era pequeña. Apenas nosotros, tratando de sobrevivir en un lugar desconocido, donde todos los ruidos nos aterraban. Monos manechis, cigarras, el ruido de los tapires cuando pasaban por debajo de los árboles, los rugidos del jaguar, todo era extraño” (Pág. 45).

 

La lectura de este diario da perfecta cuenta de que la migración no es una decisión fácil y que hay que pasar por muchos obstáculos. Adaptarse a un nuevo lugar toma tiempo y son necesarias las alianzas y una buena predisposición para sobrevivir lejos del lugar de origen.

Las ilustraciones de Salvador Pomar acompañan muy bien la lectura de esta obra porque utiliza elementos de la cultura japonesa, así como algunas letras, objetos, y un estilo que se acomoda dentro del arte japonés. Los colores mantienen una gama de tonalidades suaves que le dan armonía a los dibujos, y detrás de cada ilustración Pomar incluye la planta de bambú, muy valorada en el Japón.

Diarios de un Kabutomushi en Bolivia. Mariana Ruiz. Ilustraciones de Salvador Pomar. Grupo Editorial La Hoguera, Santa Cruz de la Sierra, 2024.

Estos son los libros que nos han enviado autores, librerías o editoriales. Enviamos la información correspondiente a cada uno, para que los lectores sepan que ya forman parte de la biblioteca de la Academia. Algunos tienen mayor información en nuestra página web (www.ablij.com).
 

El grano verde

Autor: Stefan Gurtner
Editorial: Grupo Editorial La Hoguera
Colección: Puraletra. Literatura Juvenil
Biblioteca de clásicos
Lugar y año: Santa Cruz, 2024

Esta reedición (2004) es una bellísima historia sobre la migración de los ratones del campo hacia la ciudad en una desgarradora historia por sobrevivir. El autor hace una analogía con la migración de los campesinos hacia las ciudades y el maltrato que reciben.

Leyendas bolivianas (Juvenil)

Autores: Varios autores
Editorial: Editorial Santillana S.A.
Colección: Loqueleo
Lugar y año: Santa Cruz, 2025
Primera edición

Son cuatro relatos inspirados en leyendas o personajes de leyenda tradicionales: Nueva Era (Mauricio Rodríguez Medrano), Así habla la viudita (César Herrera), Devolveme mi palabra (Raquel Balcázar), MI nombre es Urutaú (Miriam Mocobono).

 

Culpable hasta demostrar lo contrario

Autora: Bárbara Antelo
Editorial: Stella. Editorial y Distribuidora
Lugar y año: Santa Cruz
Primera edición

Una novela que involucra a un asesino serial quien mata a la madre de Leonardo Villar. Todas las pistas lo apuntan como el culpable, sin embargo el protagonista hará hasta lo impensable por demostrar que es inocente.

 

Amigos de otros mundos

Autora: Renata Camila Olivares Alandia
Editorial: Latinas Editores
Lugar y año: Oruro, 2025

Una novela sobre un viaje especial de una niña con su familia. El libro está escrito por una niña de 10 años.

 

Cuentos de amor, fútbol y misterio

Autor: Alfredo Soria Hurtado
Editorial: Ediciones Independientes Coturno
Lugar y año: Oruro, 2025
Primera Edición

Es un libro con diez cuentos para niños a partir de los 10 años.

 

Un viaje de cuentos

Autora: Laura Amador
Ilustraciones: Lucía Mayorga
Editorial: Grupo Editorial La Hoguera
Colección: Abrapalabra. Literatura Infantil
Lugar y año: Santa Cruz, 2024
Primera edición

Macedonio y su perrita Crayola se introducen en los cuentos maravillosos de El patito feoLa Caperucita Roja y otros. Allí dentro, encontrarán aquellos secretos de los personajes de cuento que nunca fueron revelados.

 


De hdz.karen19@icloud.com
Destinatario info@ablij.com
   

Buen día. Actualmente estoy cursando la licenciatura en letras hispánicas en el norte de México, y durante este semestre 

Número: 155

Fecha: Agosto-Septiembre 2025