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Homenaje a
Velia Calvimontes
Isabel Mesa Gisbert
Academia Boliviana de Literatura Infantil y Juvenil
Biografía
Velia Calvimontes nació en Cochabamba en 1935. Estudió idiomas en la Normal Superior "Simón Bolívar" de La Paz. Entre 1994 y 1999 colaboró con la preparación de material didáctico para la prueba APRENDA, junto a la institución Harcourt Brace Educational Measurement, (San Antonio, Texas), aportando con 26 trabajos de su autoría. Ha sido presidenta por varias gestiones del Comité de Literatura Infantil y Juvenil de Cochabamba, del Comité Nacional de Literatura Infantil y Juvenil, y miembro de la Unión Nacional de Poetas y Escritores de Cochabamba.
Ha sido ganadora de varios premios literarios. Entre 1977 y 1980 ganó con sus escritos para adultos dos veces el premio de cuento “Jorge Luis Borges” y una vez el de poesía “Alfonsina Storni” (Argentina). En 1982 obtuvo una Mención Honrosa en el Concurso Nacional de Literatura Infantil convocado por el Centro Pedagógico y Cultural Portales de Cochabamba con el cuento Una flor en la ventana. En 1987, uno de sus trabajos fue galardonado en el concurso nacional de adaptación de leyendas a literatura infantil por el Centro Pedagógico Cultural Portales. En 1990, su libro Abre la tapa… y destapa un cuento, obtuvo el Premio Nacional de Cuento Infantil Ilustrado otorgado por la Alcaldía Municipal de Cochabamba. En 1994 el Ministerio de Educación, por medio de la Reforma Educativa, premió siete libros suyos editándolos para las bibliotecas de aula del país. El 2008 formó parte de los 25 ganadores del VI Concurso “XXVII Jornadas Infantiles de Otxarkoaga” en Bilbao-España. El 2014 se le otorgó el Premio Nacional “Hugo Molina Viaña” a su trayectoria en literatura infantil.
Trayectoria literaria

Sin duda alguna, Velia Calvimontes es la escritora más prolífica de la literatura infantil boliviana, por eso, en la década de los 90, fue reconocida como la autora con el mayor número de libros infantiles y juveniles publicados en distintos géneros: cuento, poesía, novela y otros.
A mediados de la década de los 90, Velia Calvimontes crea un personaje singular que denomina “Babirusa”, quien con los años se convierte en el símbolo de su literatura. Desde entonces la mayoría de sus títulos llevan el nombre de Babirusa. La única referencia a este personaje se encuentra en la contratapa del libro En la piel morena de Babirusa (1995), en la que la autora escribe:
“Babirusa es una niña que posee la varita mágica de su pensamiento con la que se transporta a las dimensiones más fantásticas, vive toda clase de aventuras y situaciones. Parte de ellas se las comunica en estas páginas”[2].
Cuentística
De todos los géneros literarios, el más explotado por Velia Calvimontes es, sin duda, el cuento. Su producción literaria es tan amplia que sería imposible analizarla en su totalidad; así que se destacarán únicamente los textos. más importantes.
El año 1988, la autora escribe su primera obra infantil: Rinconcuentos. Se trata de un libro de cinco cuentos que tiene un valor adicional, pues es ella misma quien ilustra el libro con imágenes en dos colores. Sin embargo, el primer cuento infantil que publica, “El uniforme”, data de 1975 y se encuentra dentro del primer libro de la autora, Y el mundo sigue girando, que no es precisamente de literatura infantil. Es un cuento de protesta social en el que a Willy, hijo de la vendedora de refrescos en La Cancha de Cochabamba, el colegio le exige desfilar con terno azul. La madre no tiene los recursos para comprarle uno, así que habla con el director de la escuela quien le propone que el muchacho use un pantalón azul y una camisa blanca. Celestina vende sus aretes de perla para comprar el pantalón y la camisa, y va orgullosa a ver el desfile. Lo que ella no sabe es que el director y los profesores deciden que los tres alumnos sin saco desentonan con el grupo y los despachan a su casa.
Muchos años después de este primer cuento infantil, en la década (1988-1998), Velia Calvimontes publica ocho libros que contienen un total de 45 cuentos. Las historias de esta primera época son de corte tradicional y muy regionales; todas ambientadas en la ciudad de Cochabamba o en sus alrededores, y aquellas que tienen protagonistas niños, giran alrededor del colegio y de los juegos propios de esa edad. También están los cuentos sobre los animales del campo y otros con seres mágicos. Algunos de sus primeros cuentos tienen todavía los roles del hombre y la mujer muy marcados, mientras que en otros introduce poco a poco cambios en la mentalidad conservadora y machista, virtud que se nota en una escritora que vive el cambio y se actualiza.
Abre la tapa y… destapa un cuento (1991)
En la piel morena de Babirusa (1995)
Abejita Perecita (1996)
Cuentos de los duendes de la luna (1996)

Los mejores cuentos de la década de los 90 tienen como protagonistas a niños de origen indígena y se contextualizan en el área rural cochabambina. A través de estas historias la autora da a conocer las tradiciones y costumbres de la gente del lugar como en el caso de “Arcoiris”, en el que una chiquilla de 11 años, de nombre Ppuyu, aprende de su madre el arte del tejido. Sin embargo, no entiende por qué las lanas que utilizan en su pueblo son de colores tan apagados y tristes como el negro, el gris o el café. Un día, le pide al arcoiris que le regale sus colores, entonces escucha una voz que le explica cómo teñir sus lanas. Ppuyu hace todo lo que le indica la voz y perfecciona el tejido de su pueblo.
Wallunk’a es un cuento que rescata una tradición de algunas comunidades cochabambinas de fines de noviembre, el día de San Andrés. En esta fiesta las jóvenes, solteras o casadas, se mecen en un columpio gigante ubicado en los cruces de los caminos con la idea de atrapar con los pies flores de las cestas que se cuelgan con ese fin. En la historia de Calvimontes, es una niña la que ahorra dinero y compra su propia cuerda para armar un columpio, pero un tío se la pide prestada. El tío nunca devuelve la cuerda y la familia se opone a que Wallunk’a vaya a pedírsela porque “el tío es hombre y así no más son las cosas”; sería una falta de respeto pedírsela de vuelta. Pero a Wallunk’a le ha costado mucho comprar la cuerda así que se arma de valor y la consigue de vuelta. De esa manera, Calvimontes envía un mensaje implícito a los niños sobre aquellas posturas incorrectas de la sociedad que avalan el machismo.
La muerte y el tema de la adopción son propuestas nuevas de las autoras de esta época. Velia Calvimontes toca estos temas en “Mariposa de circo” y “En busca de amor”.
Las historias de animales han sido el recurso más utilizado en la literatura infantil de esta etapa. Rescatamos dos cuentos de la autora. “El sapito albino” es discriminado por todos, pues nace sin color, y cuando conoce a una sapita de la que se enamora, intenta por distintos medios oscurecer el color de su piel; pero todo es en vano. Un día salva a la sapita de ser comida por una víbora y, finalmente, se quedan juntos. El más famoso de los cuentos de animales de la autora es Abejita Perecita, una abeja que no trae la cantidad de ración de néctar que debe. Sin embargo, la reina se entera de que todos los animales del bosque la conocen y quieren porque los visita y ayuda con sus problemas permanentemente, por lo que la soberana la premia.
Finalmente, están los cuentos impregnados de magia y fantasía en los que objetos y seres fantásticos cobran vida para interactuar con los niños que creen en ellos.
En “Las tijeras encantadas”, un par de tijeras cobran vida y son recogidas por un niño que al llegar a casa empieza a cortar todo lo que encuentra. La madre se deshace de ellas. Luego las recoge un sastre, pero como está dedicado al alcohol no entrega los encargos a tiempo. Las tijeras abandonan el lugar y son recogidas por unas niñas cuya madre es costurera. Las tijeras mejoran la calidad de vida de esta familia. “El hada de luz” es la historia de un rey que no quiere exponer a su hija al mundo real, por eso la encierra en su castillo con todos los juegos y cosas posibles para que viva feliz. Un día, el hada de luz le dice a la princesita que ella necesita ver el sol, conocer la naturaleza y leer libros. El hada la saca todas las noches para conocer el mundo. Cuando la princesa le cuenta a su padre la verdad, el rey ordena abrir el palacio de par en par.
En la década siguiente (2000-2009) la producción de Velia Calvimontes va en aumento. Publica 14 libros que contienen 63 cuentos. Si bien la autora todavía mantiene historias centradas en su localidad, en esta etapa sitúa algunas de ellas en otros países, sobre todo en el Oriente. Es interesante el cambio de protagonistas que tienen sus historias, pues los cuentos destacados de este momento se centran en los seres mágicos: brujas duendes, ángeles y demonios; pero también, con mucha fuerza está el tema de la muerte.
Para leer el artículo completo:
https://www.ablij.com/blog/homenaje-a-velia-calvimontes-salinas
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