EL ESPÍRITU AVENTURERO EN "RINCÓN DEL TIGRE AZUL", "QATARI Y ASIRU" Y "EL PARAÍSO DE LOS QALA PAQO"

 Todos los que hemos leído a José Martí en La Edad de Oro, a Carlos Collodi del divertido “Pinocho”, a Hans Christian Andersen, autor de “Blanca Nieves” hasta “Platero y yo” de Juan Ramón Jiménez, observamos que son confesiones que perpetúan los sueños, la magia, el canto de un colibrí.

    Y llega Gladys Dávalos Arze como una verdadera Maestra para revelar con alegría ese afán cotidiano, ese vuelo sin ruidos ni bocinas, para entregar tres libros, tres memorias. No hace esfuerzo para narrar estas lecturas que fluyen como un manantial. Combina algunas palabras aymaras y quechuas dándole sentido a nuestra identidad y a los afanes por desarrollar su creación literaria.
    A través de “El rincón del tigre azul”, “El paraíso de los Qala Paqo” y “Qatari y Asiru”, plasma armoniosamente el espíritu aventurero que dormita impaciente.
    Junto a Cecé, nos lleva en apasionantes viajes a la exuberante Amazonía brasileña con los rugidos del tigre azul, a ser testigo de la libertad e indiferencia de “Clofi, el mono verde”, y nos enternece cuando por fin “La ballenita perdida” emprende el camino a casa; también nos inquieta con la desaparición de las tildes y nos transporta al romanticismo con “La Emperatriz K´ayra”. Nos habla sobre el sacrificio y la generosidad en “Las dos guacamayas” y nos divierte con las travesuras mágicas de Elke; también alienta la preservación del medio ambiente en su travesía imaginaria por las Islas Galápagos y nos revela con trozos en prosa en “El paraíso de los Qala Paqo” cuando dice: “Vimos las siluetas de los dos hombres que contrataban con la tenue y aún débil luz anaranjada oscura y los celajes azules del amanecer”. Charles Darwin sale de su cueva y les dice: “Estoy coleccionando material biológico, observando los pájaros y otros animales. La vegetación aquí es diferente por lo mismo que el paisaje es único. Se formó de ríos de lava que salían a chorros de los volcanes y caían al océano”.
    En el resto de los cuentos la autora combina la ficción con el buen humor en un lenguaje directo y sencillo, que siempre termina en un final feliz.
Gracias Gladis por llevarnos junto a Cecé a compartir sus aventuras. Creemos que pueden viajar más allá de la Polinesia.   

Autor: Marlene Durán Zuleta

Publicación: Lectura en la presentación del libro en Oruro 13/12/2003