SOBRE ACADEMIA EUROPA

Trabajo como editor hace ya muchos años. Pocas son las veces que uno no puede impedir alejarse del libro para mirarlo de una manera fría y analítica. Por lo general, la lectura del editor es más bien puntual y específica. Como ya lo dije, pocos son los libros que quiebran estos momentos. Al haber trabajado de cerca con Brayan, en “Academia Europa”, me sucedió esto: disfruté la lectura como un lector que no está haciendo un trabajo de edición. Por esto es que creo que “Academia Europa” es una muy buena novela, divertida, desenfadada, que nos enfrenta a un mundo ficcional rico; pero que también nos dice cosas subrepticiamente, que le plantea retos al lector y que instaura juegos intertextuales potentes. Si bien ha sido premiada con el Premio de Novela Juvenil, antes que nada “Academia Europa” es una novela a secas, y este creo que es un lugar común al momento de hablar de las buenas novelas escritas para niños y jóvenes, ya que las buenas novelas son escritas para cualquier edad.

 

Aparte, creo que un buen escritor no puede dejar de tener autocrítica. Al haber trabajado tan cercanamente con Brayan como su editor, puedo decir que tiene los rasgos de cualquier buen escritor: pasión por el detalle, conocimiento profundo de su obra y por sobre todo autocrítica. Es esta autocrítica, me parece, la que ha permitido un resultado tan redondo, una novela que va a permitir al lector entrar en un mundo ficcional acabado para ser parte de éste y, además, completarlo.

 

Ya en detalle, creo que el sentido del humor, la melancolía entrañable y los guiños intertextuales con la literatura universal y las mejores series de televisión hacen de “Academia Europa” una novela atrayente y que permite una lectura divertida y profunda a la vez, como debería ser la buena literatura. El interés por el fútbol, los deseos de viajar y conocer el mundo, el misterio que rodea a un personaje, son tópicos en la novela que se plantean ya no como trasfondos o rellenos, sino como el germen mismo que hace de “Academia Europa” un ramaje ficcional donde el lector puede encontrar varias entradas. La novela alterna la forma del diario con la de los fragmentos desordenados. Es en esta tensión que la lectura nos se hace tediosa, pero tampoco fácil. La estructura de “Academia Europa” permite que su escritura se ordene privilegiando la experimentación literaria y, a la vez, la importancia de la acción y el argumento.

 

Por otro lado, mucha gente le va a decir a Brayan, por su juventud, que va a ser un buen escritor o que en el futuro encontrará su tono, o cualquier otro consejo sobre el porvenir. Pero creo que en el momento en que se está publicando “Academia Europa” Brayan ya es un escritor, y que lo que le queda es ir moldeando su escritura, como les sucede con el paso del tiempo a todos los escritores.

Así, y para concluir, creo que “Academia Europa” es una novela que habría que leer en nuestro medio literario. Es diferente de lo publicado, en todo caso esto no es ni una cualidad ni un defecto. Pero creo que en las características particulares de la novela el lector encontrará un viaje ficcional que va a disfrutar y que no vivirá de manera superficial. Siempre he creído que la buena literatura es placer antes que nada, pero no un placer simple y pasajero, sino como el de la experiencia culinaria, un placer que nos conmueve profundamente y que nos marca y reordena nuestra memoria. Esta experiencia es la que brinda “Academia Europa”.

Autor: Mauricio Murillo

Publicación: Matutino Los Tiempos, 26/12/10