TATUAJE MAYOR DE GABY

Facebook Twitter

Autor: Melita del Carpio

Publicacion: Lectura en la presentación del libro

Internarme por las historias de Gaby Vallejo es siempre ingresar en un mundo profundo, íntimo e intenso. Tengo siempre la misma sensación, especialmente cuando escribe la autora de jóvenes y adultos. Empiezo a leer y siento que ni la hora avanzada de la noche me aparta de la lectura.  

    Desde "Los Vulnerables" hasta "Tatuaje Mayor" ha corrido mucha agua en su trayectoria literaria. En cada nuevo libro hallamos una Gaby distinta, inserta siempre en el devenir del tiempo, respondiendo con su escritura a cada etapa de una vida cargada de algunos grandes dolores, pero también de muchas maravillosas experiencias que le han tocado vivir. Paradójicamente, cada vez más es la misma Gaby: definida, aguda, fuerte y ahondando un tatuaje muy suyo: el del amor y de la muerte.

    En esta novela está nuevamente la autora que entusiasmó a Paolo Agazzi para llevar "Hijo de Opa" a la pantalla por su capacidad de crear imágenes, de hacer flash-back y producir que el lector vea, escuche y sienta. 

    Este "Tatuaje Mayor" nos relata dos historias que se entretejen con hilos distintos. Hilos que se cruzan y a momentos se confunden. Una abuela adolescente en los años 50 y una nieta adolescente en un momento actual. Un milenio y un siglo las separan aparentemente, pero están unidas más allá de la muerte por las circunstancias de un misterioso destino que las hermana. "¿De qué te salvó abuela? Te pregunto, te hablo, te leo. Existes. En una extraña dimensión pero existes. Me hablas y te respondo."

   


La novela es relatada en primera, segunda y tercera personas con la habilidad con que Gaby sabe utilizar estos recursos de la lengua. La nieta empieza el relato la noche del velorio de su abuela y en él se incorpora ésta con su propia historia de vida, pero no desde la perspectiva de abuela- mujer mayor, sino desde la experiencia de una joven de la misma edad de su nieta. Desde esos años la abuela le habla a una chica del tercer milenio. Leer el diario de la abuela muerta es entablar un diálogo intergeneracional entre dos muchachas de dos siglos, de dos milenios diferentes. ¿Cuán distantes están? ¿Cuán cercanas a pesar de las fronteras invisibles del tiempo?

    El legado de papeles frágiles y de escritura viva de la abuela Eugenia, testimonio de un tiempo pretérito,  le habla a la nieta de sí misma y ambas experiencias confundidas en ese torrente misterioso que es la vida, aportan a la novela de Gaby un sentido integrador que nos hace pensar en que el tiempo y la muerte son apenas una circunstancias muy débiles para separarnos de los seres que amamos. (En realidad, si al canciller Choquehuanca le gustara la lectura disfrutara de este libro de Gaby pues tendría muchos argumentos para decir que es posible leer en las arrugas de los abuelos. Lástima que tenga tantos prejuicios contra los libros).

    Este encuentro intergeneracional también constituye un encuentro de dos épocas en Cochabamba, de dos culturas juveniles, de dos mentalidades femeninas marcadas por su época. Cochabamba de los 50, una ciudad sin televisión ni Internet, casi aldea, en la que podía caminar sin miedo a altas horas de la noche, donde el referente familiar era determinante y el mundo del colegio, el espacio de una socialización estudiantil aún inocente.

    "Al regresar, tampoco cedí al beso, ni en las gradas, ni en la calle. Sus amigos, en bicicletas, como una colmena de chicos,  estaban rondando alrededor nuestro. Su "tojpa", su pandilla. Los "Timonty". ¿Qué significa "Timonty"? No sé.  ¿El es el jefe? Los chicos nos festejaban con sus remolinos alrededor nuestro. Nos aprobaban, nos querían."

    Las graciosas invitaciones a las fiestas de la ingeniosa Eugenia que también hablan de la vida social en Cochabamba:

   

  GRAN FIESTA

  El 6º curso del Liceo Zamudio tiene el agrado de invitarle(s) a Ud(es) a despedir a "Miss Tristeza" que partirá con su comitiva, sujeta al siguiente plan de vuelo:

  Lugar: Pista Aérea Dansing - Tumulsa No 10

  Itinerario: Visitas a la Alegría, Buen Humor y Felicidad

  Pilotos: Jaime Ferrufino y sus "Reyes del Cha cha chá"

  Día : Domingo 17

  Horas: 17: 30

  Pasaje: Caballeros  6.000 Bs.

     Damas. Presentar  invitación o se les cancelará el vuelo.

   

  Y en este mundo casi idílico los adolescentes viven relaciones de amor marcadas por el respeto a valores que nos les permitían concretar un beso de verdad en meses y hasta en años y en las que, claro, el rol del chico era seducir y el rol de la chica era resistirse a pesar de sus deseos, ponerlo a raya, especialmente si se atrevían a avances peligrosos.

   

  Este contexto marca también una determinada manera de ser mujer, de sentir como mujer y de centrar en el hombre de su vida toda su seguridad y sentido, especialmente si éste se proyectaba como "el gran amor".

   

  "Mi vida empieza hoy, hace unas horas. Fui, una niña recatada, inocente, metida en mi libro de  rezos y mis cuentos de hadas hasta que lo vi. Fui una niña. Hace  horas se me ha volcado todo.  No puedo creer que unos ojos tengan esa extraña fuerza de remover el mundo de una  persona. Mi cuerpo, desde mis uñas a mis cabellos fue atravesado por un refusilo. Soy  una   mujer. Me ha mirado un hombre con ojos de decirme: eres linda, eres mía. He sido mirada, existo"

  La nieta sonríe ante el mundo de la abuela. Ella y su entorno expresan una ciudad y una mentalidad femenina que hablan de que el tiempo ha transcurrido. Cochabamba, una ciudad de muchos peligros, de pandillas y hechos terribles, los jóvenes viven el pavor de la noche en la que se esconde el asalto, la violación o el acoso.

  Un nueva manera ser mujer, bastante más atrevida y arriesgada, bastante más activa y audaz en el amor y en el sexo. Desde esta experiencia Ilonka mira a su abuela, mira las generaciones pasadas. Tal vez ella se siente más autónoma, más adulta, experta y ducha que su abuela.

  "¿Qué leías abuela? ¿Leías algo? ¿Tal vez imaginabas con más emoción justamente porque no sabías ni un poquito de cómo hacían un hombre y una mujer para quererse.  Claro no veías besos y desnudos en la televisión, no ingresabas a links "prohibidos" en el internet, no ibas a  una "piyamada" donde tus compañeras te contaban  historias  de amor, terribles, verdaderas y falsas. No sabías ni pizca de la vida. Eras una inocente y silenciosa chica y lo peor sentimental, poeta y  perdidamente enamorada.  Cargada de tantas preguntas, no tenías con quién conversar, por eso escribías esas trescientas páginas de este libro que ahora es mío."

  Dos tiempos que se miran frente a frente, con sus lenguajes y sus pautas culturales y en ese encuentro la vida le muestra a Ilonka que a pesar de haber pertenecido a otra época, finalmente, la abuela es su referente, su fuerza la va a jalar siempre de la abyección y el peligro, es su defensa y su talismán para sobrevivir en un tiempo difícil, para enfrentar la experiencia del amor cuando se hace "tatuaje mayor" en la vida, y los grandes dolores que siempre llegan: "Resiste. Los sufrimientos sólo sirven cuando van a construir algo"

   

  Este libro está ya entre nosotros y creo que tiene un destino favorable pues es provocador, si no, no sería un libro de Gaby. Sus provocaciones van desde las circunstancias que viven los personajes, hasta los recursos textuales que motivan diversas interpretaciones. Deja espacios abiertos para imaginar y para concluir la historia y elementos de ruptura visual no convencionales. El propósito: el encuentro con un lector activo y creativo.

    Está dirigido principalmente al público joven, pero creo que lo disfrutarán en la misma medida los adultos, los abuelos y especialmente las abuelas que fueron jóvenes en los 50. Se reirán mucho y quizás lloren también cuando el libro convoque sus propios recuerdos.

    Ojalá la escuela secundaria lo reciba ahora que se piensa en un replanteamiento de este nivel. Tiene en "Tatuaje mayor" un excelente libro para crear puentes intergeneracionales a partir de la lectura.

    Por eso mismo, el PEN Bolivia celebra la presentación de este nuevo aporte de Gaby Vallejo, se enorgullece de contarla entre sus filas, ha sido su fundadora y constante impulsora. Hoy más que nunca en Bolivia hay que tender puentes en todos los sentidos. "Tatuaje Mayor" construye puentes y nos invita a cruzarlos.

Libro Relacionado