EL TREN DE LA NOCHE DE ISABEL Y GUIOMAR MESA

Viernes 27 de febrero de 2010, 3:33 a.m. Participando y disfrutando a plenitud del primer Congreso Iberoamericano de Literatura Infantil y Juvenil en Santiago de Chile, un terremoto de grado 8.8 sacude el país, dejando destrozos y destrucción a todo nivel. Describir las sensaciones vividas durante y luego del terremoto no es fácil. Terror, horror, incertidumbre, impotencia, angustia, tal vez son los más acertados. Todos los que participábamos de aquel maravilloso congreso quedamos profundamente marcados y muy dolidos por las terribles consecuencias que tuvo soportar ese país.

Julio de 2010: La Academia Boliviana de Literatura Infantil y el Espacio Simón I. Patiño organizan un taller acerca del libro Álbum, y a finales del año pasado, Patiño convoca a un concurso de libros infantiles de este género. El libro álbum es un nuevo género en la literatura infantil a nivel mundial, y en palabras del especialista venezolano Fanuel Díaz: “Es un auténtico resultado de la postmodernidad, ese período que tiene como rasgos característicos la simultaneidad, la fragmentación, los préstamos de códigos y la relatividad del conocimiento”. En realidad se trata de un libro en el que intervienen imágenes, textos y pautas de diseño gráfico; es una obra en la que existe un verdadero diálogo entre imágenes y texto. Un libro álbum no puede leerse solamente con el texto y sin las imágenes, y, viceversa, tampoco puede leerse solamente con las imágenes.

Diciembre de 2011: El tren de la noche, el primer libro álbum de Isabel y Guiomar Mesa, obtiene una mención de honor en el Concurso de Libros Álbum  organizado por el Espacio Simón I. Patiño. Finalmente, hoy, tengo el enorme placer de presentar este precioso libro álbum, un cuento innovador y encantador a todo nivel y en todos sus sentidos. Un cuento que yo sabía que Isabel había comenzado a escribir luego de la experiencia del terremoto y que luego supe, Guiomar lo iba a ilustrar para presentarlo al concurso. El producto final no podría haber sido mejor. El tren de la noche, un libro álbum que cumple a cabalidad todas las características de este género, nos transporta en texto e imagen a una noche en la que algo extraordinario sucedió. Y es que, en esta simple historia, relatada por el protagonista, un niño de unos 7,8 años, se sobreponen o más bien, se entrelazan otras historias y otros sentidos mucho más profundos y conmovedores, los cuales también están matizados y complementados por las sugestivas imágenes creadas por Guiomar. Imágenes que son principalmente fotografías en las que se distorsiona algún elemento, o bien se lo realza por medio de juegos de color, de puestas en negativo, de luz, y otras técnicas muy innovadoras y creativas. Imágenes llenas de símbolos y señales que hay que descubrir.

El tren de la noche es un relato que presenta tres momentos claves y significativos. En una primera parte, este niño, cuyo nombre desconocemos, cuenta lo que ocurrió aquel viernes por la noche cuando sus papás salieron y él como siempre, se quedó con Francisca, una vecina que, seguramente acostumbraba cuidarlo. Francisca aparece entre flores, entre risas. Y todo transmite un gran sentimiento de unión, de complicidad y de amistad entre ella y el niño. Sólo las imágenes nos presentan a Francisca, la cual aparece en la tapa con el protagonista. Todo nos indica que ella es una persona muy inteligente, que no juega cualquier juego: juega al ajedrez, lee cuentos, ayuda al niño a tocar el piano; pero también riega las plantas, da abrazos de oso y se divierte. No por nada los viernes son los días favoritos del niño…

La segunda parte, el nudo de este cuento, ocurre en plena noche, exactamente y como está indicado en la imagen, a las 3.33 cuando el niño estaba dormido, y de repente siente cómo un tren tremendamente ruidoso y movedizo irrumpe en su habitación haciendo tambalear y caer todas sus cosas y sus juguetes favoritos. Este remezón terrible, que incluso lo sacude a él, deja todo, totalmente desordenado. El niño cree, con su mentalidad y sus preocupaciones de niño, que este tren de la noche, destructivo y maligno hará que su mamá lo culpe y lo riña por todo el desorden. Esa es su única preocupación, además de que se le han caído sus juguetes y objetos favoritos. Son las 3.37: el tren se ha ido. Por supuesto, las imágenes son fundamentales en esta parte: cambia el color de la tipografía y todo denota desorden, oscuridad, confusión, miedo. No sólo las expresiones y posiciones del niño lo proyectan sino también la trasposición de planos, los colores, las fotos en negativo, las mezclas, y otros elementos que el lector irá descubriendo. Y entonces, ¿qué es este tren maligno que todo lo destruye y desordena? ¿Por qué aparece? ¿De dónde viene? ¿Siente miedo aquel niño en su solitaria habitación?

La tercera parte que constituye el desenlace del cuento, es corta y sorpresiva. El niño sale a buscar a Francisca para que lo ayude, pero no la encuentra. Parece que se ha ido. Entonces, volvemos a la mente de niño, a su lógica inocente y feliz frente a la tristeza, la muerte y la destrucción. Un final feliz en otro que no lo es… o tal vez sí. Una mirada distinta ante la muerte. Y entonces, cierro los ojos y recuerdo con terror aquella noche del terremoto, en la que sentí cómo, como un tren de la noche, todo se sacudía…

Isabel y Guiomar,  a través de este maravilloso libro álbum, han logrado, no sólo revivir de manera sutil y casi poética los sentimientos y emociones producidos por aquel terrible terremoto; sino que han abordado otros temas como la muerte, la importancia de las personas que nos ayudan en el hogar y el miedo desde la mirada infantil. Un cuento lleno de emociones y evocaciones que llegará al alma de todo lector.

Autor: Verónica Linares

Publicación: En Boletín "Vuelan vuelan" No. 40. Julio, 2012.

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